Entrevista que nos realizaron en La Unión Diario

“El impacto del Coronavirus en el medio ambiente es tristemente positivo”

“El impacto del Coronavirus en el medio ambiente es tristemente positivo” El Día de la Tierra se convierte hoy en una fecha perfecta para reflexionar. El Técnico en Gestión Ambiental, Gustavo Sanabria, se refirió al impacto del Coronavirus en el medio ambiente: «Es tristemente positivo porque la necesidad del aislamiento necesario frenó la actividad humana”. Esto se evidenció en la menor contaminación atmosférica producto de la falta de autos en la vía pública y la poca cantidad de fábricas que se encuentran en funcionamiento. Pero el especialista de Almirante Brown llamó a reflexionar para que «esto no sea en vano».

Según un informe de la BBC, el planeta Tierra registró menos vibraciones y esto se debe también al aislamiento obligatorio en una gran cantidad de países del mundo. “Mi recomendación es que hay que reflexionar sobre qué enseñanza nos deja esta pandemia para que no sea en vano. Cuestionar nuestro estilo de vida, el consumo y por qué nos sorprende ver un pájaro que hace mucho no se visualizaba. Se dice que en el futuro todo va a cambiar, debemos trabajar para que sea para mejor”, concluyó Sanabria, y resaltó que una de la claves está en la transición a energías renovables.

PARA EL ESPECIALISTA, EL CORONAVIRUS «ES GENERADO POR EL SER HUMANO DEBIDO AL AVASALLAMIENTO Y LA BÚSQUEDA DE NUEVOS TERRITORIOS»: «MIENTRAS EL HOMBRE SIGA EXPLOTANDO LOS RECURSOS Y LA TIERRA, ESTOS PROBLEMAS VAN A SEGUIR EXISTIENDO».

Para el especialista, el Coronavirus «es generado por el ser humano debido al avasallamiento y la búsqueda de nuevos territorios», por lo que se rompen barreras que separan al hombre de los animales que pueden llegar a contraer algún virus, como es el caso de esta pandemia. “Mientras el consumismo continúe en aumento y el ser humano siga explotando los recursos y la Tierra, estos problemas van a seguir existiendo con el transcurso del tiempo”, relató, y agregó: «El modelo de producción o de desarrollo es en verdad lo que afecta a todo esto”.Leé también:  Crean un nuevo espacio con el fin de multiplicar la cantidad de plantas en las plazas de Lomas

menos emisiones por el parate de fábricas.
MENOS EMISIONES POR EL PARATE DE FÁBRICAS.

Sobre la región en particular, indicó que las instituciones gubernamentales se encuentran enfocadas en combatir el COVID-19: “Por ejemplo, sé que Acumar (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) está trabajando en conjunto con municipios. Hay más conciencia sobre el medio ambiente y eso está muy bien, es valioso”. Además, la lucha contra el dengue es otra de las arduas tareas que se llevan a cabo y se combaten a diario con esta enfermedad.

El técnico en Gestión Ambiental llamó a los Gobiernos de todos los países a recapacitar sobre el medio ambiente, ya que la buena acción que puede llegar a tener un vecino de forma individual para cuidar el planeta con diferentes métodos (reciclado, cuidado de los recursos no renovables) se ve «opacada por la acción contraproducente de las grandes empresas internacionales».

Chile, el primer país de América en firmar el pacto por los plásticos

Chile se convirtió en el primer país de América y en el tercero a nivel mundial en firmar el “Pacto por los Plásticos“, después de Reino Unido y Francia. Por su parte, Coca-Cola Chile, Unilever, Amcor, Mall Plaza, Nestlé, Soprole, Resiter y Grupo Turner suscribieron en calidad de socios fundadores del sector privado a este acuerdo, denominado Pacto Chileno de los Plásticos (PCP).

“Como país dimos el primer paso al prohibir la entrega de bolsas plásticas en el comercio, pero ahora debemos ir más allá, trabajando con todos los actores para enfrentar este problema que afecta al mundo y consensuar soluciones que nos permitan vivir en un país más limpio y sustentable”, expresó Carolina Schmidt, Ministra de Medio Ambiente de Chile.

El objetivo es buscar repensar el futuro de los plásticos se enmarca en la New Plastics Economy de la Fundación Ellen MacArthur. Así, el PCP trabajará en línea con la visión del Compromiso Global lanzado por la Fundación y dará a conocer su progreso de manera anual.

Según Luisa Santiago, representante de Fundación Ellen MacArthur en Latinoamérica, “la contaminación por plásticos es el resultado de un sistema averiado que toma materiales para fabricar productos que luego desecha. Necesitamos cambiar este sistema, y para hacerlo necesitamos que las empresas, los gobiernos, las organizaciones, y los ciudadanos de todo el mundo trabajen juntos. Por eso nos complace anunciar el Pacto de Plásticos en Chile con el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) y la Fundación Chile. Al potenciar nuevos niveles de colaboración e innovación, podemos repensar cómo fabricamos, usamos y reutilizamos los plásticos, no sólo para abordar los problemas ambientales más urgentes, sino también para revelar enormes oportunidades económicas”.

Las metas que tiene el país hasta 2025 serán dadas a conocer en junio próximo y abordarán cuatro ámbitos de acción: asegurar que todos los envases de plástico sean reutilizables, reciclables o compostables; eliminar los envases de plástico innecesarios y problemáticos de un solo uso a través del rediseño y la innovación; aumentar la reutilización, recolección y reciclaje de envases de plástico post-consumo y aumentar el contenido reciclado en envases de plástico.

OBJETIVOS DEL PACTO:

  • Eliminar los envases de instrumentos plástico de un solo uso problemáticos e innecesarios a través del rediseño, innovación o modelos de entrega alternativos.
  • Asegurar que todos los envases de plástico sean reutilizables, reciclables o compostables.
  • Aumentar significativamente el reuso, la recogida y reciclaje de envases plásticos.
  • Aumentar el contenido reciclado en envases de plástico para impulsar la demanda de material reciclado.
  • Fuente: laestaciononline.com.ar

«Nos estamos devorando el planeta»: un informe sobre biodiversidad advierte que la humanidad está en riesgo

«Nos estamos devorando el planeta. Y este deterioro a escala global también significa el deterioro masivo de una vida plena y satisfactoria para todos, ahora y para las próximas décadas», con esta frase contundente Sandra Díaz, la científica argentina que copresidió la Evaluación Global de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés).

La experta se refiere al reporte, que demandó tres años de trabajo y que se acaba de conocer en el que se determina que estamos ante la posibilidad de una extinción masiva en la que entre 500.000 y un millón de especies están en riesgo. Y, las principales causas, obedecen a la sobreexplotación de los recursos por parte del hombre: sobrepesca, mal uso del suelo y generación de gases de efecto invernadero. El informe detalla qué sucede en las distintas regiones del mundo y subraya la urgencia de las acciones para el cambio sustancial de la vida en la Tierra.

Las especies nativas en la mayoría de los principales hábitats terrestres se ha reducido al menos un 20% desde 1900. Más del 40% de las especies de anfibios, casi el 33% de los corales y más de un tercio de todos los mamíferos marinos están amenazados. La imagen es menos clara para las especies de insectos, pero la evidencia disponible apoya una estimación tentativa de que el 10% es amenazado. Al menos 680 especies de vertebrados han sido llevadas a la extinción desde el siglo XVI, y más del 9% de todas las razas domesticadas de mamíferos utilizados para la alimentación y la agricultura se extinguieron para 2016, con al menos 1.000 razas más aún amenazadas.

«Argentina es un buen ejemplo de algo que estamos viendo: la producción de los bienes se realiza en algunas regiones, pero no se consumen en el mismo lugar. Paradójicamente, algo bueno provoca un daño colateral. Este informe plantea lo complejo del desafío. Por ejemplo, se ha propuesto la plantación para generar biocombustibles como opciones válidas porque secuestran carbono, pero el problema es que son negativas para la biodiversidad. Es necesario mantener el clima bajo control, mantener la trama de la vida y proveer necesidades mínimas para todos. Cuando se trata de maximizar uno solo de esos objetivos estás teniendo consecuencias muy negativas para los otros», explicó la científica en una conferencia de prensa con periodistas latinoamericanos de la que participó Infobae.

Sandra Díaz, científica argentina que participó de la elaboración del reporte
Sandra Díaz, científica argentina que participó de la elaboración del reporte

El trabajo muestra estas contradicciones: desde 1970 se ha producido un aumento del 300% en la producción de cultivos y, sin embargo, el 11% de la población mundial está desnutrida y alrededor de 860 millones de personas se enfrentan a la inseguridad alimentaria sólo en África y Asia.

Como para darse una idea, el reporte sostiene que alrededor de un tercio de la superficie terrestre del mundo y el 75% de los recursos de agua dulce se dedican a la producción agrícola o ganadera. Entre 1980 y 2000 se perdieron 100 millones de hectáreas de bosque tropical, debido principalmente a la ganadería en América Latina (alrededor de 42 millones de hectáreas) y a las plantaciones en el sudeste asiático (alrededor de 7,5 millones de hectáreas, de las cuales el 80% son para aceite de palma, utilizado principalmente en alimentos, cosméticos, productos de limpieza y combustibles), entre otros.

«En las Américas, la riqueza de la diversidad biológica contribuye ampliamente a la calidad de vida ayudando a reducir la pobreza, a la vez que fortalece las economías y los medios de subsistencia», dijo Jake Rice (Canadá), copresidente de la evaluación de las Américas junto con Cristiana Simão Seixas (Brasil) y María Elena Zaccagnini (Argentina).

«El valor económico de las contribuciones de la naturaleza basadas en la tierra a la población de las Américas es más de 24 billones de dólares por año – equivalente al PBI de la región, sin embargo, casi dos tercios – 65% – de estas contribuciones están disminuyendo, con una fuerte disminución del 21%. El cambio climático inducido por el hombre, que afecta la temperatura, las precipitaciones y la naturaleza de los eventos extremos, lleva cada vez más a la pérdida de la biodiversidad y a la disminución de las contribuciones de la naturaleza a las personas, empeorando el impacto de la degradación del hábitat, la contaminación, las especies invasoras y la sobreexplotación de los recursos naturales», agregaron.

De acuerdo al informe, teniendo en cuenta un escenario habitual, el cambio climático será el factor de más rápido crecimiento que afectará negativamente la diversidad biológica para el año 2050 en las Américas, tornándose comparable a las presiones impuestas por el cambio de uso de la tierra. Hoy, en promedio, las poblaciones de especies en un área son casi un 31% más pequeña de lo que eran al momento del asentamiento europeo. Con los efectos en aumento del cambio climático sumado a los demás factores se proyecta que esta pérdida alcanzará el 40% para el año 2050.

«Esperamos que el informe sea un instrumento para el cambio. Nos parece que es una llamada a despertarse de muchos actores sociales. Que entiendan que sin trama de la vida más o menos saludable no hay un futuro para nosotros.No se trata de algo que los países pobres no nos podemos dar el lujo, todos tenemos que actuar. Por supuesto hay algunos actores más responsables que otros, pero sin un cambio del «business as usual» (BAU) no hay ninguna forma de que en 30 años podamos cumplir con objetivos de protección mínima de la biodiversidad, mitigación de cambio climático y sustentabilidad», agregó Díaz.

Según la información publicada, el estudio muestra que el 75 por ciento de la superficie del planeta, 40 por ciento de sus océanos y la mitad de sus aguas interiores han sido «gravemente alteradas» por los humanos. Casi todos los seres humanos del planeta pueden sentir estos impactos, dado que afectan a más de tres cuartos de los cultivos de alimentos mundiales que dependen de la polinización animal. La pérdida del hábitat es la causa principal de la reducción de la vida silvestre.

Una coalición de cada vez más científicos, filántropos y organizaciones no gubernamentales convoca a los países a comprometerse con la protección de al menos el 30 por ciento de las tierras y aguas del planeta para 2030 en su próxima reunión en China el año que viene para establecer la política global de biodiversidad para la siguiente década.

Claudio Bertonatti, naturalista y conservacionista argentino de la Fundación Azara indicó: «La ciencia reconoce poco más de 1,7 millones de especies. Se sabe que hay muchos más para descubrir y describir. De hecho, los inventarios biológicos son obsoletos e incompletos. Todavía no sabemos lo que tenemos y que en muchos casos está amenazadoPor lo tanto, ignoramos el papel y la importancia de todas las formas de vida a escala de especiePero sí, sabemos que en su conjunto -y en cada ecosistema salvaje- producen oxígeno, protegen o regulan los ciclos del agua, mantienen la fertilidad del suelo, producen plantas y animales y -como si eso no fuera suficiente- contribuyen a estabilizar el clima del planeta. Pero como estos servicios son gratuitos, silenciosos y constantes, no los valoramos. E incluso tenemos la falsa creencia de que la humanidad puede prescindir de ellos. ¿Quién lo sostiene? El conjunto de genes, especies y ecosistemas que reunimos bajo el nombre de biodiversidad».

Pingüino emperador. Recientemente murieron miles de crías de esta especie en la Antártida porque se derritió su hábitat
Pingüino emperador. Recientemente murieron miles de crías de esta especie en la Antártida porque se derritió su hábitat

Los océanos son fundamentales a la hora de hablar de protección. La contaminación plástica se ha multiplicado por diez desde 1980, 300-400 millones de toneladas de metales pesados, los solventes, lodos tóxicos y otros residuos de las instalaciones industriales se vierten anualmente en las aguas del mundo, y los fertilizantes que entran en los ecosistemas costeros han producido más de 400 «zonas muertas» oceánicas, con un total de más de 245.000 km2 (591-595) – un área combinada mayor que la del Reino Unido.

En ese sentido, Sofía Heinonen de Conservation Land Trust indicó: «La Campaña por la Naturaleza promueve asegurar la mitad del planeta para 2050 con un objetivo interino del 30 por ciento para 2030. Para lograr estos objetivos, debemos crear nuevas áreas protegidas, restaurar los ecosistemas y apoyarnos en ellos para nuevos emprendimientos ecológicos, que contribuyan al desarrollo de las economías regionales. La Argentina marcó un record el año pasado con la creación de seis parques nacionales, entre ellos dos marinos, y hoy contamos con casi el 15% del territorio continental protegido. Pero creemos que es posible seguir consolidando nuevos espacios y apoyarnos en la naturaleza como la herramienta capaz de generar empleo, arraigo y fortalecer a las comunidades del interior del país».

Algunos datos que arroja el reporte:

– Alrededor del 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero son causadas por el desmonte, la producción de cultivos y la fertilización, y los alimentos de origen animal contribuyen en un 75% a esa cifra.

– Cada año se capturan 5,6 gigatoneladas de emisiones de CO2 en los ecosistemas marinos y terrestres, lo que equivale al 60% de las emisiones mundiales de combustibles fósiles.

– Las pequeñas explotaciones no sólo ayudan a mantener una rica biodiversidad, sino que también contribuyen más, por hectárea, a la producción mundial de cultivos y al suministro de alimentos que las grandes explotaciones: +/-30%: la producción mundial de cultivos y el suministro mundial de alimentos se realiza en pequeñas explotaciones.

– El 68% del capital extranjero destinado a los sectores de la soja y la carne de vacuno (líder en la transformación de la Amazonia) se canaliza a través de paraísos fiscales.

– En 2015, se calcula que en los países de la OCDE se destinaron 100.000 millones de dólares de ayuda financiera a la agricultura que puede ser perjudicial para el medio ambiente.

– Se estima que casi un tercio de la superficie forestal mundial se ha perdido en comparación con los niveles preindustriales.

https://www.infobae.com/sociedad/2019/05/06/nos-estamos-devorando-el-planeta-un-informe-sobre-biodiversidad-advierte-que-la-humanidad-esta-en-riesgo/

Un millón de especies, amenazadas de extinción a un ritmo sin precedentes

Un millón de los ocho millones de especies animales y vegetales existentes están amenazadas de extinción y podrían desaparecer en solo décadas si no se toman medidas efectivas, urgentes y decisivas. El informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES), presentado este lunes en París, no se anda con rodeos. Se trata, subraya, de un “declive sin precedentes” en la historia de la humanidad. Y el impacto no es solo medioambiental. También amenaza buena parte de los objetivos de desarrollo sostenible fijados por Naciones Unidas. Y, por supuesto, la economía. Maltratar a la naturaleza significa frenar la lucha contra la pobreza, el hambre o por una mejor salud del ser humano. El tiempo apremia más que nunca, subrayan los expertos, que instan a actuar tanto a nivel global como local.

Casi un tercio de los tiburones están amenazados. FOTO: GETTY | VÍDEO: EPV

“Los ecosistemas, las especies, la población salvaje, las variedades locales y las razas de plantas y animales domésticos se están reduciendo, deteriorando o desapareciendo. La esencial e interconectada red de vida en la Tierra se retrae y cada vez está más desgastada”, advierte Josef Settele, uno de los autores principales del informe. “Esa pérdida es la consecuencia directa de la actividad humana y constituye una amenaza directa para el bienestar humano en todas las regiones del mundo”.

ESPECIES EN RIESGO DE EXTINCIÓN

Fuente: IPBES. EL PAÍS

El informe identifica y, por primera vez, clasifica los cinco impulsores directos —que también se han acelerado en los últimos 50 años, según las investigaciones— de los cambios en la naturaleza con mayor impacto relativo global. El primero son cambios en el uso de la tierra y el mar: tres cuartas partes del medioambiente terrestre y alrededor del 66% del marino se han visto “significativamente alterados” por la acción humana. Le sigue la explotación de organismos —el 33% de los recursos pesqueros marinos eran explotados a niveles insostenibles en 2015— y, en tercer lugar, aunque cada vez con mayor relevancia, el cambio climático: las emisiones de gas de efecto invernadero se han duplicado desde 1980 y han provocado el aumento global de la temperatura en al menos 0,7 grados centígrados. Otro de los factores es la contaminación —la polución plástica se ha multiplicado por diez desde 1980— y, finalmente, las especies foráneas invasoras, que han aumentado un 70% desde 1970 en al menos 21 países.

MÁS INFORMACIÓN

Informes alarmistas abundan desde hace tiempo. Este no es uno más. Elaborado durante los últimos tres años por 145 expertos de 50 países y con colaboraciones de otros 310 especialistas más, el estudio Evaluación Global sobre Biodiversidad y Ecosistemas, de más de 1.500 páginas, es uno de los más amplios realizados a escala mundial —evalúa los cambios en las últimas cinco décadas— y el primero que analiza la situación de la biodiversidad desde 2005. Aunque no será publicado en totalidad hasta más entrado el año, el resumen de las conclusiones, aprobadas tras una reunión de una semana de la IPBES, un organismo independiente impulsado por la ONU, en la sede de la Unesco en París, no es nada alentador.

«La vida en la Tierra se está deteriorando rápidamente en todo el mundo y virtualmente todos los indicadores del estado global de la naturaleza están decreciendo», subrayó Settele al presentar el informe en rueda de prensa en París. «Ya nadie podrá decir que no sabemos que estamos dilapidando nuestro patrimonio mundial común», acotó la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay.

EVOLUCIÓN DE ESPECIES DESAPARECIDAS

Porcentaje acumulado de pérdida

Fuente: IPBES. EL PAÍS

Una amenaza muy grave y real

De los ocho millones de especies que existen actualmente en el planeta —incluidos animales, insectos y plantas—, un millón está amenazado de extinción. Y esta se está “acelerando”: en los últimos 40 años, ha aumentado el riesgo de extinción total de especies. “La velocidad de extinción es centenares de veces mayor que la natural”, según Paul Leadley, uno de los autores del informe.

Más del 40% de las especies anfibias, casi un tercio de los arrecifes coralinos, tiburones y especies relacionadas, así como más de un tercio de los mamíferos marinos están amenazados. Más difícil es hacer esta estimación, señalan los expertos, en el caso de los insectos, pero consideran que las pruebas existentes permiten hablar de un 10% de especies amenazadas. Y las consecuencias, advierte nuevamente Leadley, son directas para la especie humana. “Dependemos de la biodiversidad y por tanto esa pérdida tiene consecuencias para nosotros”, subraya y pone un ejemplo sencillo: “El declive constatado de los polinizadores tiene efectos potencialmente muy negativos sobre la polinización de frutas y legumbres, o para el chocolate o el café. Son consecuencias directas”.

Desde el siglo XVI, al menos 690 especies vertebradas han sido llevadas a la extinción y más del 9% de todos los mamíferos domesticados usados para alimentación y agricultura se habían extinguido en 2016. Al menos 1.000 más están todavía amenazados, continúa el informe.

Aunque este no especifica cuáles son las regiones más afectadas, la bióloga argentina Sandra Díaz, que copresidió el proceso de evaluación, indicó que son muchas áreas en América Latina, algunas en el sureste asiático y también buena parte de África. “Pero globalmente, todo el mundo debería estar preocupado, porque estamos crecientemente interconectados y lo que pasa en una región, inevitablemente tendrá repercusiones en el resto del mundo”, puntualizó. “Somos una única red de vida interconectada. Y esto no es una metáfora”.

El informe deja claro que no se pueden separar objetivos de medioambiente de metas de desarrollo. La actual tendencia negativa en biodiversidad y ecosistemas “minará” los avances en el 80% de las metas estimadas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU fijados para 2030, especialmente en materia de fin de la pobreza, hambre, salud, agua, ciudades sostenibles, clima, vida submarina y ecosistemas terrestres (los objetivos 1, 2, 3, 6, 11, 13, 14 y 15).

“Los objetivos para conservar la naturaleza y lograr la sostenibilidad no pueden ser logrados con la trayectoria actual, y las metas fijadas para 2030 y más allá solo se conseguirán mediante cambios transformativos de carácter económico, social, político y tecnológico”, recalcan los expertos.

EL DECLIVE DE LA SUPERVIVENCIA

Índice de la lista roja (1, mejor; 0, peor)

Fuente: IPBES. EL PAÍS

Acciones urgentes

Se puede detener esta “crisis”, explica Leadley, pero ello va a requerir “una transformación de nuestro modo de desarrollo”. Y una implicación a todos los niveles.

Entre las políticas a cambiar están los “subsidios malos para el medioambiente” como los de la industria energética, el transporte o a la agricultura, señaló el hasta ahora presidente del IPBES, Robert Watson, para quien los gobiernos también tienen que abandonar el uso del PIB para calcular la riqueza e incorporar el capital natural y humano de sus países, “que sería una mejor medida”. “Necesitamos un paradigma económico modificado para un futuro más sostenible”, dijo. Pero también los ciudadanos de a pie pueden aportar su grano de arena, cambiando por ejemplo sus hábitos de consumo, según los expertos. Estos señalan también a las comunidades indígenas, en cuyos territorios la biodiversidad está mucho mejor preservada, como un modelo a seguir.

“Nuestro saber local, indígena y científico está demostrando que tenemos soluciones, así que basta de excusas, tenemos que vivir de manera diferente en la Tierra”, dijo el administrador del Programa de Desarrollo de la ONU, Achim Steiner.

Tras tanto panorama pesimista, un rayo de esperanza: “Hemos visto ya las primeras acciones e iniciativas para un cambio transformativo, como políticas innovadoras por parte de muchos países, autoridades locales y empresas, pero especialmente por gente joven en todo el mundo”, valoró  Watson. “Desde los jóvenes tras el movimiento #VoiceforthePlanet, a huelgas escolares por el clima, hay una corriente de comprensión acerca de la necesidad de una acción urgente si queremos asegurar algo parecido a un futuro sostenible”.

https://elpais.com/sociedad/2019/05/06/actualidad/1557132880_458286.html

Primer taller del 2019

Marcos Fernández Martínez, autor principal del estudio e investigador del CREAF y de la Universidad de Amberes, explicó que “hay que considerar todos los elementos que componen la atmósfera y cómo fluctúan en ella. El flujo o movimiento de carbono a través de los ecosistemas responde a un conjunto complejo de relaciones que estimulan a la vez la captación y la emisión de carbono”.